El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha afirmado este viernes que, “sin rentabilidad no hay agricultura”, por ello ha reclamado que haya agua, unos costes de producción controlados, precios justos y unas ayudas “perfectamente estructuradas”, menos burocracia y medidas encaminadas a mitigar el efecto de la inflación en el sector primario, que está provocando una pérdida de poder adquisitivo en los agricultores y ganaderos de la región.
De esta forma se ha pronunciado Núñez durante la reunión que ha mantenido con los miembros del Consejo Rector de la Denominación de Origen Valdepeñas, donde ha hecho referencia al dato de inflación en la región, que es uno de los peores del país, lo que provoca dificultades para hacer la cesta de la compra o acometer gastos básicos en el hogar, en definitiva, en sufrimiento para las familias.
Pero el presidente de los populares se ha centrado en el sector agrícola, ya que ser la comunidad autónoma más inflacionista se traduce en una subida de los costes de producción, ya que los agricultores sufren, por ejemplo, una subida desproporcionada del gasoil, de los fertilizantes, de los costes de personal o de la luz, lo que hace que la rentabilidad sea más exigua y que pueda condenar a la desaparición de muchas explotaciones agroalimentarias.
Es por ello que el líder del PP en la región ha señalado como fundamental que se pongan en marcha medidas encaminadas a reducir los costes de producción en el sector del campo, con una política de bajada de impuestos, especialmente para el sector primario, ya que esa bajada es vital para aumentar la rentabilidad en un momento en el que la inflación se está comiendo gran parte de esa rentabilidad. A todo eso, según Núñez, se le suma la incertidumbre de la PAC, de los mercados, al contexto internacional y a todo lo que están viviendo los agricultores.
Una situación que provoca “indefensión” y dificultades de incorporación de jóvenes al campo que no ven un futuro y unas perspectivas halagüeñas para dedicarse a la agricultura. Por ello, se ha comprometido a luchar contra esta situación porque “creemos en nuestro campo, en la agricultura, en la ganadería, en el desarrollo agroalimentario, con el fin de garantizar una agricultura y una ganadería de éxito en la región”, pero para ello, ha aseverado “hay que garantizar la rentabilidad”.


